• Birmingham

    Bye, bye Boris

    Boris ha dimitido hoy como primer ministro del Reino Unido. Ha estado en el cargo 3 años y 249 días. No lo he calculado yo, pero me fio de la BBC que hoy está que se sale. Sus periodistas llevan desde las 5 de la mañana apostados a las puertas del 10 de Downing street, la residencia oficial mundialmente conocida.

    Era una noticia anunciada desde hace días ya. Se rumoreaba que iba a ser ayer, pero ha decidido consultar con su almohada. Han sido mas de 50 dimisiones dentro de su gobierno en las últimas 48 horas y ya era insostenible.

    Foto de AFP

    Las más sonadas las de su ministro de sanidad Sajid Javid, y la de su chancellor (o ministro de finanzas) Rishi Sunak. Este último siempre ha sonado como su sucesor, pero hay algo que ha manchado su ascensión. Su mujer, hija y heredera de un billonario indio, se había domiciliado en India para no tener que pagar impuestos en Reino Unido. Legal si, pero feo.

    De todas maneras, habrá que esperar un poco porque Boris, haciendo honor a su condición de koala, ha anunciado que se queda en el cargo hasta que su partido encuentre un substituto. O sea, cuando se celebre la convención tory hacia el mes de octubre.

    Algunos se han llevado las manos a la cabeza y han dicho que ni hablar, que se pire, pero ya. Entre ellos el ex primer ministro John Major. Otros dicen que se merece seguir hasta que el partido encuentre un nuevo líder, que se lo ha ganado a pulso con su gestión de la pandemia y haciendo del Brexit una realidad como anunciaron. Desde la oposición amenazan con un voto de confianza que podría forzar nuevas elecciones.

    La gracia del sistema inglés es que el partido que gana unas elecciones puede seguir gobernando hasta el final del mandato (que dura 5 años y por tanto les quedan un poco mas de 2) aunque dimita el primer ministro o el gobierno en pleno. Y es la intención que tienen. Seguir el Manifiesto de Compromiso que presentaron al electorado en 2019.

    Y para ello se pone en marcha todo el proceso para elegir a un nuevo primer ministro. Como tienen la mayoría en la Cámara de los Comunes, pueden elegir a su líder. Primero los diputados tories y luego los miembros del partido.

    Para poder ser elegido, un diputado debe ser nominado por otros 8. Con la lista de candidatos hecha empiezan las votaciones hasta que solo quedan 2. Entonces los miembros del partido deben dar su voto final antes de la fecha marcado por su 1922 Comité (órgano interno de los torys). En 2019, cuando Boris reemplazó a Theresa May, todo el proceso duró unas 6 semanas.

    Si el líder que sale de este proceso se gana la confianza de la Cámara de los Comunes, no se necesita convocar nuevas elecciones en el país.

    Habrá que esperar unas horas o unos días para ver como evoluciona el tema.

    Mientras la Queen ha tenido que salir a comprarse una nueva agenda. En la letra P, de primer ministro, ya no le quedan páginas. Boris era el número 14.

  • Birmingham

    Recorriendo UK – Edimburgo

    No te voy a explicar lo que ha hecho la Queen en la celebración de su jubileo de platino este fin de semana de 4 días porque ya lo habrás visto en televisiones y periódicos a tutiplén. A mí me fascinó el paseo de su holograma en la carroza de oro y el vestido verde loro del último día. Pero eso ya cada uno que se quede con su momento histórico.

    Yo me fui a Edimburgo, que aquí pronuncian Edinbro, y me ha encantao, así, sin “d”. Y eso que la ciudad estaba a reventar de turistas.

    La primera impresión es que los escoceses se pasan a la Queen y a la familia real inglesa por el forro del tartán. Ni una banderita, ni un escaparate, nada de nada. Supongo que se explica por el mapa que me envió un amigo que es de la ciudad en el que se puede ver que, entre los escoceses, y los galeses por cierto, menos de un 25% apoya a la familia real. Eso sí, para compensar nos recomendó un super restaurante/pub que se llama Café Royal.

    El centro de Edimburgo está dividido entre lo que llaman la ciudad antigua y la ciudad nueva (patrimonio de la humanidad desde 1995), y los jardines de Princess Street son la línea que las separa. En la parte nueva están todas las tiendas típicas, la mayoría de las oficinas, los centros comerciales, los restaurantes más chic… Es aquí también donde ha crecido la ciudad hacia el mar, hacia el fiordo del rio Forth, anexionando el antiguo pueblecito pesquero de Leith que ahora es el puerto de Edimburgo. La ciudad antigua medieval, está elevada y se puede ver en uno de sus extremos el castillo, encaramado a una roca de origen volcánico. Las mejores vistas, claro, son desde la ciudad nueva.

    El eje central de la ciudad antigua es la Royal Mile, que la recorre de extremo a extremo, y en el centro está la catedral de Saint Gilles, que es el patrón de la ciudad, y que se distingue porque su cúpula tiene forma de corona. Para no ser muy monárquicos…

    Toda la Royal Mile, está plagada a ambos lados de callejones, que llaman “close”, que la conectan con la parte nueva y con las calles inferiores. Porque en Edimburgo subes y bajas, escaleras y cuestas, como si no hubiera un mañana. Dan ganas de recorrerlos todos, aunque algunos solo llevan a los cubos de basura…

    Al segundo día de llegar primero paseamos por el Union Canal que no es nada turístico, pero es muy chulo y me recordaba un poco a Birmingham.

    Luego visitamos Dean Village, que es un barrio lleno de casitas históricas alrededor de un riachuelo que se llama “Water of Leith” porque desemboca allí.

    Y entonces se nos fue la pinza y decidimos seguir el recorrido hasta el mar, hasta Leith. Unos 6 kilometrillos de nada…

    Leith es ahora un barrio de Edimburgo, pero sigue teniendo el encanto de un pueblecito pesquero y como hacia solazo pues no pusimos a andar para ir a visitar el yate real, el Britannia, que esta allí anclado desde que la Queen decidió que era muy costoso y ahora es una especie de museo. Pero, oh sorpresa, nos encontramos con la Princesa Ana, la hija de la Queen, que en su papel de contralmirante de la Royal Navy venia a inspeccionar un barco militar. Y además de sus cargos en la marina debe ser amiga de Speedy González porque a la 1 del mediodía estaba en Londres en la misa del jubileo en la Catedral de Saint Patrick y antes de las 4 ¡se plantó en Leith!

    Por la tarde tocó visita al monumento a Nelson, que esta en una colina de la ciudad nueva. Tiene también magnificas vistas de la parte antigua y de uno de mis edificios preferidos. Uno que aún está en construcción en la ciudad nueva y tiene una especie de espiral acabada en pirulí. Allí también vi un nuevo concepto de guía turística, el cab-arette, que usando un juego de palabras viene a ser una dominatrix que te lleva en taxi por la ciudad. Quizás la próxima vez.

    Y antes de dormir, el colofón. En el barrio de Grassmarket me encontré a mi propia Queen que había salido de fiesta con su corgi y toda su guardia real.

    El sábado nos hicimos los locales y nos plantamos en uno de esos festivales que tanto gustan a los británicos, con música, comida y tiendecillas. Un símbolo real abandonado, un par de adquisiciones en los brocantes para mi colección, un perro con cascos anti-ruido, y un stand pro-Europa.  

    Luego la visita obligada al Museo Nacional que vale mucho la pena, y al cementerio Greyfriar donde las sábanas de tienden sobre las tumbas.

    Para acabar, aprovechando el super día de sol y que no se hace de noche hasta las 11, subimos a Artur’s Seat. Un grupo de colinas que se elevan mas de 250 metros sobre la ciudad. El nombre podría venir de las leyendas del Rey Arturo pero también derivar de la palabra “archer” o arquero, porque era uno de los puntos de defensa de la ciudad. Más vistas.

    Y como colofón del finde, visita al castillo que domina la ciudad y que ya se prepara para el famoso Festival de Edimburgo que empieza en menos de dos meses.

    Lo dicho, me ha encantao. ¡Volveré!

  • Birmingham

    Solo faltan 24 horas

    Si, por fin ha llegado el día. Mañana es el jubileo ¡de platino! de la Queen. 70 años en el trono lleva la tía. Y claro, el país se ha vuelto un poco loco.

    Hay banderas por todas partes, en las calles y en los balcones. En Birmingham las banderas son pequeñitas y los anuncios grandes…

    Los vecinos se juntan para festejar. En mi grupo de edificios han montado un picnic con dj.

    Los escaparates de las tiendas se han transformado para rendirle homenaje. Se han creado productos especiales y en los supermercados hay ofertas para celebrar la fecha. Que parece ser que tiene que ser a base de pasteles y galletas…

    Gente llegada de todo el país e incluso el extranjero, llevan ya dos días acampados en la avenida que lleva al palacio de Buckingham para verla pasar cuando llegue mañana montada en su carroza dorada, la misma que ha utilizado en cada jubileo.

    La carroza. Imagen de BirminghamLive.

    Yo ya me he comprado el monopoly edición Queen pero estoy ansiosa por que saquen ya la taza conmemorativa para añadirla a la colección. Y ya tengo nueva caja de costura…

    Los chocolates de dentro de los guardo!

    Gran parte de la alegría de los graciosos súbditos de su majestad se debe a que nos ha dado dos días de fiesta nacional, mañana jueves y el viernes. Y claro, los que son más de celebrar en la intimidad se han pillado un avión y se han pirado donde hay sol y cerveza más barata que siempre ayuda para entonar canticos.

    Bueno, los que han podido porque se ha montado un cipostio considerable en los aeropuertos ingleses con cientos de vuelos cancelados y hasta 4 horas de cola para pasar la seguridad. A los días de fiesta del jubileo se suman las vacaciones escolares, y muchos ingleses se van de vacaciones por primera vez desde la pandemia. Han estado ahorrando y pagando las vacaciones a plazos la mayoría, que eso aquí se estila mucho.

    Los aeropuertos y algunas aerolíneas llevan meses sufriendo falta de personal y esta semana se han colapsado. Dicen que desde la pandemia el personal busca trabajos que no se vean afectados si volvemos a una situación de confinamiento y los que si quieren probar necesitan meses de entrenamiento y controles de seguridad. El caos vamos.

    Y caos económico es lo que argumenta nuestro amigo Boris para seguir en el cargo después de las nuevas averiguaciones del escándalo del partygate. Dice que sería irresponsable por su parte dejar su trabajo a medias cuando hay tanta presión económica en el país. Verás la que va a montar en Downing Street para celebrar el jubileo…

    Y yo, como no tengo tienda de campaña para reservar primera fila en Buckingham, he decido irme a celebrar los 70 años de Elizabeth en el trono a su querida Escocia. Alguien tiene que cuidar de Balmoral. Y como no me voy a Ruanda, 😉,  ¡La semana que viene te cuento!

  • Birmingham

    Próxima estación: Ruanda

    Seguramente te hayas enterado, pero ahora que solo faltan dos semanas para que manden a 50 inmigrantes ilegales de Reino Unido a Ruanda, por si te ha pasado, te voy a recordar la última polémica de Boris aka Pájaro Loco, aka el Koala.

    A través de su ministra de interior que viajo a Kigali, capital de Ruanda, el mes pasado, ha firmado un acuerdo con ese país africano para “externalizar” las demandas de asilo por parte de inmigrantes que llegan a Reino Unido como pueden.  Esta colaboración de desarrollo migratorio y económico, por la que el gobierno ruandés recibirá 120 millones de libras (unos 140 millones de euros) anuales, llega después de fallidas negociaciones con Albania y Ghana.

    Los partidarios de Boris votaron a favor del Brexit en parte por la promesa del primer ministro británico de frenar la llegada de extranjeros sin papeles y controlar la inmigración, y esta es su manera de devolverles el apoyo.

    Cualquier inmigrante que llegue a Reino Unido de forma ilegal para solicitar asilo puede ser enviado de forma inmediata a Ruanda, a más de 6.500 kilómetros de distancia, y donde probablemente no tiene ningunas ganas de ir. El país africano se encargará de gestionar las peticiones de asilo y a los que logren la aprobación les dejaran quedarse e instalarse allí con todos sus derechos. Los que no reciban el visto bueno pueden ser deportados, supongo que a sus países de origen que puede estar en cualquier continente.

    El gobierno dice que inicialmente solo enviará a refugiados que lleguen por mar o en camiones y que sean hombres solteros. Consideran que potencialmente tienen más posibilidades de convertirse en delincuentes. Luego ya si eso irán viendo que pasa con los los casad@s o con las mujeres solteras.

    La gran mayoría de inmigrantes ilegales llegan a Reino Unido a través del canal de la Mancha. Bien “colándose” en algún camión o en embarcaciones de todo tipo gracias a las mafias (que seguro que son hombres casados todos…) instaladas en la costa francesa. Desde Calais y Dunquerque, llegaron de forma ilegal a Reino Unido en 2021 más de 28.000 inmigrantes y se espera que esa cifra, que no para de aumentar desde hace una década, se duplique este año.

    Cuadro de la BBC sobre las llegadas a Reino Unido por el Canal de la Mancha
    Para que localices el país (Wikipedia)

    Con la amenaza de enviarlos a Ruanda, Boris dice que va a lograr salvar vidas porque los inmigrantes no se van a arriesgar a cruzar. Yo lo mandaría a darse un paseo por lo que llaman la “Jungla de Calais” donde esperan cientos, sino miles de refugiados, a ver si los ha convencido.

    Mientras va a poner a la Royal Navy a patrullar el canal y un montón de pasta para comprar drones, helicópteros y otros juguetitos que les ayuden a interceptar a las embarcaciones que intentan cruzar.

    A todos nos suena, o nos debería sonar, Ruanda por la masacre que hubo en 1994 entre tutsis y hutus. Ahora es un país de unos 13 millones de habitantes muy dependiente de la agricultura y del turismo. Tiene acuerdos con otros países y acogen ya a más de 130.000 refugiados principalmente de Burundi, Congo, Libia y Pakistán. Según el Foro Económico Mundial, es el país más seguro del continente. Todos casados fijo.

    Fue colonia belga, pero en 2009 decidió unirse a la Commonwealth, que ya me explicaran porqué. La Queen ni siquiera ha ido a visitarlos. De los 54 países que componen la Commonwealth, solo le faltan por visitar Ruanda y Camerún. Y eso que en algunos ha repetido…

    Imagen de la BBC

    Bueno, igual tienen suerte y aun le da tiempo a ir de visita. Sobre todo, ahora que tiene el carnet del metro. Se lo han dado hoy cuando ha aparecido por sorpresa en la inauguración de la estación Paddington del metro de Londres de la nueva línea Elizabeth (que podría ser el nombre de una nueva gama de bañadores o pintalabios) nombrada en su honor y que ha tardado 13 años en construirse.

    No solo le han dado el pase para el metro, sino que le han enseñado como se utiliza la máquina para recargarlo. Cualquier día se me presenta en casa. Me tengo que comprar una pamela.