• Birmingham

    Resacón postvacacional

    Disfrutar de las vacaciones en el mes de septiembre tiene ventajas, muchas. Pero este año me ha costado un poco recuperarme. La vuelta ha sido un poco agridulce porque se me ha muerto la Queen mientras estaba fuera y claro, el duelo no ha sido el mismo. Ya me podía haber esperado digo yo. Eso sí, llegué a tiempo de chuparme todo el funeral en la tele y sobre todo de seguir la cola, la famosa cola. Decían que medio UK estaba en la cola para pasar ante el féretro de la Queen y el otro medio siguiéndola por la tele. En línea con el típico humor británico, los tweets sobre la cola no tenían desperdicio: “Año 2048, la cola ha llegado a Helsinki”, “Los productores de The Crown lloran mirando la cola y pensando en los extras que tendrán que pagar para la próxima temporada”, “UK ha vuelto a la Unión Europea para permitir la libertad de movimientos ahora que la cola ha llegado a Francia”, y así hasta la carcajada total. Me ha ayudado a apreciar el humor inglés.  

    El país estuvo bastante paralizado unos cuantos días, increíble. Fotos de la Queen por todas partes. Y en la tele, el día del funeral, no ponían anuncios, por respeto…más increíble aún.

    Pero no sé yo si a partir de ahora voy a hablar tanto de la monarquía inglesa en este blog. Dicen que Charles igual nos da alguna sorpresa, pero tengo mis dudas. De momento he guardado la pamela, ya veremos.

    Y también aprovecharon que estaba de vacaciones para cambiarme al primer ministro, aunque eso ya era una muerte anunciada. Pero también he llegado a tiempo de “asistir” a la convención de los tories que se ha celebrado en Birmingham, al ladito de mi casa. Han cerrado las calles y hasta el canal alrededor del centro de convenciones. No se si para que no entrase nadie o para no dejarlos salir a ellos. Solo las ocas les han hecho la pedorreta y se pasaban la seguridad a la torera, que para algo son brummies.

    Hace muchos años que la convención de los conservadores viene a esta ciudad, básicamente porque el alcalde es tory, pero nunca con tantas manifestaciones, según la policía local. La nueva primera ministra ya es más impopular que su antecesor y la marcha atrás que ha dado respecto a las rebajas fiscales que beneficiaban los más acomodados no ha ayudado. Eso sí, sigue defendiendo que su partido “es el partido de los impuestos bajos porque es lo correcto desde el punto de vista moral y económico”. De la deuda pública que eso va a generar, ni una palabra. Y mientras en la calle las protestas contra el aumento del coste de la vida en general, una realidad de verdad, se multiplican y los muros aparecen con estos mensajes “irónicos”.

    Habrá que seguir de cerca lo que pasa en el país porque también le está costando recuperarse de todos los cambios. El funeral que los tuvo distraídos un buen rato ha sido como una gran cortina de humo con filigranas rococó. Un despliegue bestial de pompa, boato y bastante casposidad, todo hay que decirlo, al más puro estilo British. ¿Una demostración del poderío del Imperio Británico o de su anquilosamiento irreal en el pasado?

    Y entre el funeral y la convención un motivo de alegría. El 25 aniversario de la Pride Parade de Birmingham. Aparte del colorido habitual, a mi querido toro del centro lo volvieron a disfrazar. ¡Tiene más ropa que la señorita Pepis!