Birmingham

From lost to the river

A partir de mañana jueves en Inglaterra se acaban todas las restricciones legales impuestas por la pandemia. Nuestro querido Boris anunció el martes que además de que no hacen falta mascarillas ni en exteriores ni en interiores, tampoco hay que confinarse si te contagias y se acaban los tests gratuitos y las ayudas a las empresas y los trabajadores.

Si tienes covid se recomienda que te quedes en casa y que “ejerzas tu propia responsabilidad”, pero legalmente podrás hacer lo que te de la real gana y como desaparecen las ayudas que se daban a los trabajadores con rentas bajas de forma inmediata cuando tenían que confinarse, es bastante probable que nadie se quede en casa. Es el nuevo plan “viviendo con covid”. “No necesitamos leyes para obligar a las personas a ser consideradas y respetar a sus prójimos”, dijo Boris.

Hasta ahora se repartían cajitas de 7 tests de antígenos gratuitos, y eso se acaba el 1 de abril. Las farmacias se están volviendo locas porque denuncian que se han visto invadidas los últimos dos días por una horda de gente que está acaparando los que quedan. Algunas ya han anunciado que cuando se acaben empezaran a cobrar 6 libras por un solo test.

Para mí la frase lapidaria del PM inglés fue: “el virus no se va a desaparecer, pero hoy es el día en que todos los esfuerzos de los últimos dos años finalmente nos permiten protegernos a la vez que restauramos nuestras libertades en su totalidad”. También dijo que las restricciones a nuestras libertades habían comportado un gran coste (el programa de tests ha costado 15.7 billones de libras el último año) para la economía y la sociedad y que había que volver a la normalidad lo más rápido posible.

Y los palmeros de su partido se pusieron a dar botes como si estuvieran en un concierto de las Spice Girls porque muchos han estado desde el principio en contra de los confinamientos y regulaciones estatales durante la pandemia. Yo no quiero ser mal pensada como algunos diarios de la oposición, pero un poquillo si parece que Boris está ganando tiempo e intentando recuperar apoyos entre sus filas después de la desbandada general a raíz del partygate que ahora ha desaparecido de los periódicos.

Desde el otro lado y desde algunas asociaciones médicas también han saltado, pero al revés. Dicen que el PM inglés está poniendo en riesgo la vida de los 7 millones de personas (un 10% de la población) que no se han vacunado y que el nuevo plan es una medida prematura y completamente ilógica y que Boris no está quitando las restricciones sino robándonos la seguridad.

En Escocia siguen los pasos de Inglaterra y el 21 de marzo también se acabarán todas las restricciones legales y en Irlanda del norte las mascarillas desaparecen el próximo lunes. Los galeses de momento no se han pronunciado. En Reino Unido hay unos 15 mil casos de contagio y alrededor de 200 muertes diariamente.

Además, nuestra querida Queen ha pillado el bicho y ha suspendido hasta las reuniones virtuales porque está pachucha. Parece que se lo pasaron o su hijo y futuro rey Charles, o la futura reina consorte Camilla. Esta mujer no da abasto con los líos que le monta su prole. Ahora Andrew ha llegado a un acuerdo extrajudicial con la mujer que le acusa de haberla violado cuando era menor por unos 7 millones y medio de libras, pero el condado de York quiere que renuncie a su titulo de Duque de York porque dicen que les da mala prensa.

Y mientras la tormenta Eunice ha causado estragos en todo UK con varios muertos, destrozos e inundaciones. En Ironbridge, donde estuve hace menos de un mes, el rio se ha desbordado y ahora lo pobres, porque no es la primera vez que les pasa, se tienen que tomar el té con las katiuskas puestas.

Y en Birmingham y alrededores sufrimos el lunes por la noche un terremoto de magnitud 3.2 aunque debo confesar que yo no me entere de nada….

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