Singapur

Day 42 – Botellón con bambas

La gente se está poniendo nerviosa después de tantos días de encierro y estamos entrando en una fase un poco fea donde los que en España llamáis policías de balcón aquí se lanzan a las redes y a un cruce de ataques entre locales y extranjeros (o expatriados) por no seguir las reglas del cortocircuito.

Este es un tema recurrente en Singapur donde hay muchos expatriados y una parte de la población tiene un discurso un tanto anticuado de que los expatriados les quitan el trabajo o tienen mas dineros o no respetan las leyes del país o…

Es cierto que hace una década o más, los expatriados que llegaban a Singapur venían en su mayoría contratados por empresas internacionales con salarios muy elevados y con contratos que incluían casoplón, coche, colegio de los niños y todo lo que te puedas imaginar. Y de esos aún quedan, pero ahora la mayoría de los expatriados, o más bien extranjeros, tienen contratos locales con sueldos altos pero acordes con el coste de la vida aquí, y cada uno se paga lo suyo. Y también hay un montón con sueldos no muy altos que comparten casas y ni viven en el centro ni van al restaurante todas las semanas.

Hay zonas en Singapur, céntricas y residenciales que son ocupadas en su mayoría por expatriados por diferentes razones y ahí es donde se ha escenificado el último capítulo de este culebrón que yo creo que se da en todos los países o ciudades con un alto índice de extranjeros.

Robertson Quay es un paseo peatonal paralelo al rio lleno de condominios ocupados mayoritariamente por expatriados, muy cerca del centro financiero, que está plagadito de bares y restaurantes con terraza donde en circunstancias normales hay una riada tanto de extranjeros como locales paseando, corriendo, tomando algo…

Ahora no te puedes sentar en ningún local pero están todos abiertos para entregas a domicilio o para recogida de comida y alguno dejaba que los clientes compraran una cerveza mientras esperaban y la han liado parda porque como los humanos somos animales de costumbres ha sido tener la copa en la mano y ponerse de charleta. La mayoría extranjeros porque son los que viven allí y no todos con mascarilla ni manteniendo la distancia y casi todos vestidos de deporte.

Unas fotos han corrido como la pólvora en las redes sociales y desde hoy han prohibido a todos los locales de la zona vender alcohol para llevar. Todo por un post de un singapurense que ha despertado el fantasma del doble rasero en la población porque los extranjeros, no los que salen en las fotos claro, han empezado a poner fotos de locales en otras zonas con idénticas actitudes. Lo dicho, los animales de costumbres encerrados son difíciles de controlar.

Las famosas fotos que han incendiado la polémica

 

 

PD: Kevin sigue en el árbol de delante progresando adecuadamente. No vuela mucho pero para hacer 3 días que ha salido del nido a mi me parece un superdotado!

A 17 de mayo Singapur tiene 28.038 casos de contagio (682 nuevos, 673 de ellos en los dormitorios de trabajadores, 5 en la comunidad, 1% sin información sobre el origen), de ellos 1.210 en hospitales (16 en la UCI), 17.466 aislados en centros y hoteles habilitados (han trasladado la mayoría de los que estaban en los hospitales),  9.340 que ya han sido dados de alta y 22 muertos.

A las 12 del mediodía de hoy hay 305 casos nuevos, la mitad que ayer.

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