• Birmingham,  Viajes

    Recorriendo UK – Bath

    Mi primer contacto con el Reino Unido, allá por el pleistoceno, fue en Bath. Mi madre me envió a estudiar inglés con 12 añitos. Mucho inglés no aprendí (¡mami no leas esto!), pero si conocí allí a una de mis mejores amigas en una época donde solo te comunicabas por carta, cosa que a esa edad no hicimos. Y casualidades de la vida, 2 años después, cuando me mudé a la gran ciudad estaba sentada en el pupitre (me encanta esta palabra) detrás del mío en mi primer día de cole, ¡en un cole con más de tres mil alumnos! Y hasta hoy.

    Lo que más recuerdo de esa primera experiencia british son los sándwiches untados de pastas de colores que me daban para comer en la familia que me acogía. Pasta de huevo, pasta de pescado, pasta de nosequé verde…la mitad acababan en la basura. Ahora entiendo porque los veo al mediodía comerse un sándwich y una bolsa de patatas, les viene de la infancia. Y también recuerdo que no me dejaban bañarme o ducharme más de dos días a la semana y me tenía que ir al gimnasio del colegio donde estudiábamos, ejem, a ducharme por las mañanas. Esto igual explica los tufillos en el tren…

    Y claro, también recuerdo la ciudad, tan señorial, tan de cuento con su rio y su cascada, sus parques… y por fin, he vuelto.

    La ciudad literalmente se llama Baño que la verdad en castellano suena un poco raro. ¿El gentilicio seria bañistas?  Básicamente descubrieron unos baños romanos en la ciudad y no se rompieron la cabeza con el nombre. San Google me ha chivado que en Ecuador hicieron lo mismo con Baños de Agua Santa, aunque han sido más específicos.

    Bath es una ciudad pequeñita, menos de 30 km2, que está enclavada en un valle y rodeada de colinas de piedra caliza, una piedra color miel o dorado que han utilizado en casi todas las casas que se ven hoy en día y que datan de los siglos 18 y 19. La mayoría de estos edificios son de la época georgiana que por si no lo sabias se llama así porque reinaron George I, II, III y IV. Ya te he dicho que no se rompen la cabeza con los nombres. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987 y la atraviesa el rio Avon que yo no sé por dónde me muevo que siempre me lo encuentro y me tiene fascinada.

    Pues total, que los romanos allá por el año 60 DC aprovechando unas aguas termales, montaron un complejo que incluía los baños, un spa y un templo que dominaban la vida de la ciudad, todo dedicado a la diosa Minerva (que los celtas que estuvieron antes denominaban Sulis, de ahí su nombre romano Aqua Sulis). El recinto estuvo en boga mas de 300 años, cayó en desuso y volvió a ponerse de moda a finales del 16 cuando Isabel I le concedió el título de ciudad y la aristocracia decidió que era un lugar ideal de vacaciones.

    La visita a los baños es imprescindible, sobre todo porque hicimos caso a un local, fuimos a primera hora un domingo de resaca, y al salir vimos a las hordas haciendo cola para entrar. Bath tiene casi 4 millones de turistas al año y una población de poco más de 100 mil.  Han montado una visita con elementos interactivos y exhiben un montón de curiosidades de la época como los papelitos que dejaban en el templo pidiendo a la diosa que castigara al que le había robado el cesto o las monedas de diversas partes de Europa que usaban para pagar las cervezas los visitantes. Te dejo algunas fotillos.

    Han hecho muchos descubrimientos arqueológicos en la zona donde también se encuentra la imponente abadía del siglo 7 (y rehecha en el 16) y las Assembly Rooms donde se reunían.

    Justo detrás está el puente Pulteney que es uno de los 4 únicos puentes en el mundo que tienen tiendas en ambos lados, o eso dicen. Las tiendas son un poco cochambrosas, pero la foto con la cascada justo debajo es de posado obligado.

    Y si, ese es el rio Avon, y te puedes pasear siguiéndolo y como rodeando la ciudad hasta que llegas al puente y al precioso hotel Empire. Se me fue un poco la pinza con las fotos, pero es que ese atardecer lo justificaba.

    Otro de mis recuerdos de la primera visita a Bath es el Royal Crescent y sigue siendo precioso. Es una hilera de las típicas casas adosadas inglesas en forma de medialuna. Ahora ya están clasificadas y protegidas como uno de los mayores ejemplos de arquitectura georgiana de Reino Unido. Tienen un magnifico parque delante, vistas sobre la ciudad, y al lado el Circus que es casi lo mismo, pero en redondo. Desde el aire forman un signo de interrogación.

    Lo mejor es pasear por el centro de la ciudad, que se hace en un plis, sentarte en las placitas (si tienes suerte y buen tiempo), comerte un Sally Lunn bun (una especie de brioche gigante que te sirven, como no, con té) y escuchar música en vivo que hay en casi todos los rincones. También puedes visitar el centro Jane Austen que vivió en Bath a principios del 19 aunque, según escribió, lo odiaba por pijo y elitista.

    Y como hay muchos turistas hay mucha vida nocturna. Yo estuve haciendo de croupier para un grupo de desconocidos que jugaban al Black Jack sin dinero, pero con chupitos, en un bareto decorado con sillones de la época del catapún y un pianista que parecía sacado de una película de los años 40. ¡Al final todo sumaba 21!

    Ah, que no se me olvide.  Rishi va a subir los impuestos a las rentas más altas, va a tasar a las energéticas y subir el salario mínimo. Truss, ¿quién era Truss?

  • Birmingham

    Yo me lo guiso, yo me lo como

    Hoy era el día en el que en principio debíamos conocer al nuevo primer ministro de Reino Unido. Pero ya sabes que tenemos a super Rishi desde el lunes. Y es que han utilizado esa tangente tan curiosa del sistema británico, y los diputados tories, ellos solitos, han elegido al nuevo primer ministro y líder de su partido.  Rishi Sunak es el nuevo primer ministro con el apoyo de más o menos la mitad de los 357 diputados de su propio partido. Casi tenemos un Boris 2.0 pero parece que al final no quiso presentarse, o n tuvo los apoyos, o hizo un pacto con su Judas particular.

    Por supuesto la oposición y el parlamento escocés, entre otros, siguen pidiendo la celebración de elecciones. Lo de tener dos veces seguidas a un primer ministro que no ha sido elegido por las urnas les parece inaceptable. Habrá que ver que hacen ellos cuando estén en su lugar…  

    ¿Y quién es Rishi Sunak? Bueno, poco te voy a contar que no hayas visto, oído o leído ya esta semana. El primer ministro más joven de los últimos 100 años, el primero de origen indio o non-white como dicen aquí (inglés de segunda generación), el primero de religión hindú, el primero blablablá…. Era el ministro de economía, el chancellor, con Boris, al que luego dejó un poco tirado en su agonía final, y estaba llamado a ser su sucesor. Como así ha sido con un pequeño trusspiés por el camino.

    Parece que de lo suyo, los números, sabe, y los mercados han reaccionado positivamente, de momento. Aparte de la historia de su rápida ascensión en la política y en su partido (fue elegido diputado en 2015), Rishi ha sido noticia por otras cuestiones un poco más mundanas… Está casado con la hija y heredera del billonario indio dueño de Infosys. Estuvieron en el punto de mira porque ella no pagaba impuestos en Reino Unido al declararse no residente. Legal, pero como ya dije, feo feo. Rishi, que trabajaba en Goldman Sachs, puede que sea el parlamentario con más dinero, según ha declarado, de todo Reino Unido (unos 800 millones), y también el que mas gasta en ropa, según las revistas de cotilleo.

    Vamos a darle un poco de tiempo que se sitúe y a ver que nos cuenta. No quiero más cambios que estoy ya cansada de ver todos los informativos del país en directo desde la sede del gobierno. De momento ha dicho que no va a ir a la cumbre climática porque no le da la vida. No ha dicho aun si va a dejar ir al rey Charles al que su antecesora dijo que nanay.

    Y mientras tanto la vida sigue en Birmingham a trompicones con la crisis. Todo ha subido y se nota. Eso sí, aún no ha pasado Halloween, pero ya han instalado el Christmas Market (traído enterito de Frankfurt) donde básicamente hay cerveza y salchichas, hace sol, unos 20 grados, pero lo árboles ya casi no tienen hojas. Un descontrol.

    Y todos pendientes del futuro incierto del toro de la Commonwealth. Lo sacaron de delante de la biblioteca porque había que instalar la pista de hielo. Me lo plantaron al lado de casa y lo taparon como si fuera un yayo mirando las obras. Luego lo desmantelaron y dicen que le están buscando su lugar en la ciudad. Y ahora, ¿dónde está?

    Tiene que aparecer que ahora han montado una competición entre el toro y el King Kong que estaba en el centro de Birmingham en los 70 y la réplica que instalaron para los Juegos. Yo soy team Toro.

  • Birmingham

    Bye bye Liz

    ¿Te da la impresión de que este título te suena? Pues no es una impresión, es el mismo, salvo el nombre final, que escribí a principios de julio para despedir a pájaro loco aka Boris Johnson. No me da la vida para tanto momento histórico. Ya estamos otra vez con la tele, todos los canales, en plan monotema.

    Este mediodía ha dimitido Liz Truss, la primera ministra británica. Solo nos ha durado 44 días, poco más de media vuelta al mundo según los cálculos de Willy Fogg. En su aparición antes el famoso 10 de Downing Street, Liz me ha dado un poco de penica. Humillación, fracaso, desastre…es lo más bonito que están diciendo.  Es la persona que menos ha durado en el cargo en la historia moderna de Gran Bretaña (desde 1750). El segundo en el ranking es un tal George Canning que fue primer ministro durante 118 días en 1827. El resto de los nombres de la lista no te suenan ni con suerte. Al menos se ha asegurado su puesto en los libros de historia hasta que alguien supere su récord.

    Foto de Liz Truss durante el anuncio de su dimisión. Copyright BBC

    La verdad es que su mandato ha sido lo mas parecido a una montaña rusa que he visto en mucho tiempo. Todas las medidas prometidas durante su campaña las fue cambiando ante la presión en contra de la calle y de su partido, básicamente sus medidas fiscales y económicas. He echado a dos miembros del gobierno: su ministro de economía, el chancellor, Kwasi Kwarteng, y su ministro de comercio Connor Burns. Y la ministra del interior, Suella Braverman, dimitió hace dos días.

    El fin se veía venir. Tanto que hace 5 días el diario sensacionalista Daily Mail puso en marcha un curioso desafío. Compraron una lechuga por 60 peniques y la pusieron delante de una cámara para que pudieras seguirla en directo. La pregunta era: ¿quién va a durar más, la lechuga o Liz Truss? Ha ganado la lechuga. Ahora lo está celebrando…

    Y de nuevo el humor ha sido rápido como el rayo. Larry, el ratonero oficial de la oficina del gobierno se ha vuelto a hacer viral, pero no es el único.

    ¿Y ahora qué? Tras la marcha de Boris, los conservadores estuvieron casi dos meses de campaña para elegir a su sucesor. Pero ahora tienen solo una semana para elegir a alguien y la elección la van a hacer los parlamentarios conservadores. La parte en la que los miembros del partido también participaban se la han cargado por la premura y porque les ha dado la gana.  

    Algunos de los que ya se presentaron voluntarios en verano parece que lo van a volver a intentar, como Rishi Sunak o Penny Mordaunt, que quedaron primero y tercera. Otro que suena es Brandon Lewis, el secretario de justicia. Pero también están pidiendo que vuelva Boris que estaba de vacaciones en el caribe y debe estar inflado como un pavo.

    Charles a este ritmo puede superar a su madre en número de primeros ministros durante su reinado. Me consuela pensar que la Queen se ha ahorrado todo este lio.

    Yo me voy a preparar unas palomitas y me voy a sentar delante de la tele. Ya te iré contando.

  • Birmingham

    Resacón postvacacional

    Disfrutar de las vacaciones en el mes de septiembre tiene ventajas, muchas. Pero este año me ha costado un poco recuperarme. La vuelta ha sido un poco agridulce porque se me ha muerto la Queen mientras estaba fuera y claro, el duelo no ha sido el mismo. Ya me podía haber esperado digo yo. Eso sí, llegué a tiempo de chuparme todo el funeral en la tele y sobre todo de seguir la cola, la famosa cola. Decían que medio UK estaba en la cola para pasar ante el féretro de la Queen y el otro medio siguiéndola por la tele. En línea con el típico humor británico, los tweets sobre la cola no tenían desperdicio: “Año 2048, la cola ha llegado a Helsinki”, “Los productores de The Crown lloran mirando la cola y pensando en los extras que tendrán que pagar para la próxima temporada”, “UK ha vuelto a la Unión Europea para permitir la libertad de movimientos ahora que la cola ha llegado a Francia”, y así hasta la carcajada total. Me ha ayudado a apreciar el humor inglés.  

    El país estuvo bastante paralizado unos cuantos días, increíble. Fotos de la Queen por todas partes. Y en la tele, el día del funeral, no ponían anuncios, por respeto…más increíble aún.

    Pero no sé yo si a partir de ahora voy a hablar tanto de la monarquía inglesa en este blog. Dicen que Charles igual nos da alguna sorpresa, pero tengo mis dudas. De momento he guardado la pamela, ya veremos.

    Y también aprovecharon que estaba de vacaciones para cambiarme al primer ministro, aunque eso ya era una muerte anunciada. Pero también he llegado a tiempo de “asistir” a la convención de los tories que se ha celebrado en Birmingham, al ladito de mi casa. Han cerrado las calles y hasta el canal alrededor del centro de convenciones. No se si para que no entrase nadie o para no dejarlos salir a ellos. Solo las ocas les han hecho la pedorreta y se pasaban la seguridad a la torera, que para algo son brummies.

    Hace muchos años que la convención de los conservadores viene a esta ciudad, básicamente porque el alcalde es tory, pero nunca con tantas manifestaciones, según la policía local. La nueva primera ministra ya es más impopular que su antecesor y la marcha atrás que ha dado respecto a las rebajas fiscales que beneficiaban los más acomodados no ha ayudado. Eso sí, sigue defendiendo que su partido “es el partido de los impuestos bajos porque es lo correcto desde el punto de vista moral y económico”. De la deuda pública que eso va a generar, ni una palabra. Y mientras en la calle las protestas contra el aumento del coste de la vida en general, una realidad de verdad, se multiplican y los muros aparecen con estos mensajes “irónicos”.

    Habrá que seguir de cerca lo que pasa en el país porque también le está costando recuperarse de todos los cambios. El funeral que los tuvo distraídos un buen rato ha sido como una gran cortina de humo con filigranas rococó. Un despliegue bestial de pompa, boato y bastante casposidad, todo hay que decirlo, al más puro estilo British. ¿Una demostración del poderío del Imperio Británico o de su anquilosamiento irreal en el pasado?

    Y entre el funeral y la convención un motivo de alegría. El 25 aniversario de la Pride Parade de Birmingham. Aparte del colorido habitual, a mi querido toro del centro lo volvieron a disfrazar. ¡Tiene más ropa que la señorita Pepis!

  • Birmingham

    ¡Ya!

    ¡Han dado comienzo los Juegos! Bueno en realidad la inauguración fue hace una semana, pero es que he andado muy liada con tanto ajetreo. Esta ciudad se ha vuelto loca, pero en el buen sentido. Parece las Ramblas un día de verano. Y si, el verano también ha llegado, pero vamos, a otros niveles, que el día que superamos los 20 grados tenemos suerte.

    Birmingham está pletórica y yo encantada de estar viviendo este momento en mi ciudad de acogida. Hay gente por todas partes, los Brummies están henchidos de orgullo y eso se nota en el supermercado, en el bar y paseando por la calle. Esta ciudad, que tiene muy mala fama en Inglaterra, se está desquitando y enseñando su mejor su mejor delante y detrás de las cámaras.

    Aunque la escala es diferente, no puedo evitar pensar en los momentos que se vivieron en Barcelona en el 92, porque, aunque yo era muuuuuuuuy pequeña, aún lo recuerdo.

    Hay un poco de caos circulatorio porque han llegado autobuses de toda Inglaterra para trasladar a toda la organización y los atletas por las diversas sedes, pero también al público en general. Llevan meses desaconsejando el uso del transporte privado, pero a pesar de los esfuerzos, no los veo mucho por la labor y eso que durante los Juegos los autobuses urbanos solo cuestan 10 peniques al día.

    Primero llego el baton de la Queen, que es como la antorcha de los Juegos Olímpicos, pero sin fuego ni ná. Pero tiene un compartimento secreto donde lleva un mensaje de la Queen y una cámara que graba su periplo: 72 naciones y territorios de la Commonwealth en 294 días. De Buckingham Palace a Birmingham. Al centro de la ciudad llego en uno de los famosos narrow boats y luego se subió al tranvía, que ha estado mas de dos años reparándose…, para acabar a pie en Victoria Square.

    La ceremonia de inauguración tuvo diversos momentos bastantes curiosos. Una veintena de coches fabricados en UK, básicamente en la región de Birmingham, crearon una Union Jack (la bandera de UK) en el centro de la pista y entonces apareció un Aston Martin con, ¡oh cielos!, Camila de pasajera y Charles al volante.

    Otro de los elementos principales fue un toro, símbolo de la ciudad, que parecía sacado de una pesadilla de Guillermo del Toro (valga la redundancia). En realidad, está hecho de aluminio, espuma y plástico, pero pintado para parecer de acero furioso. Entró en el estadio tirado con cadenas por mujeres para representar a todas aquellas que durante la revolución industrial las fabricaban en condiciones de esclavitud hasta que se liberaron. Liberación que también fue escenificada en la ceremonia.  

    Ahora el toro se ha plantado delante de la famosa biblioteca de Birmingham para admiración de las masas, y se ha organizado una petición publica para que se instale de forma permanente en algún lugar de la ciudad. Llevamos más de 10.000 firmas…a ver si hay suerte. A mí me encanta.

    La ceremonia de inauguración estuvo muy bien y se hicieron referencia a multitud de lugares o características de Birmingham y las West Midlands del presente y el pasado. Y como guinda final, concierto de Duran Duran, originarios de la ciudad. Dejo buen sabor de boca y ganas de saber más. Espero que sirva para poner otra vez en el mapa de los buenos a Birmingham.

    Al “otro” toro de la ciudad, mucho más pequeño, pero igual de famoso, lo han disfrazado de fan de los Juegos, aunque a mi me recuerda mas a un jovenzuelo vacilón a punto de lanzarse a rapear. Está en el bullring en pleno centro de la ciudad. Y el nombre no hace referencia a una plaza de toros sino al antiguo mercado de maíz que estaba allí y que tenia un espacio donde se ataba a los toros para practicar un “deporte”, el bull-pitting, que consistía en enfrentarlos con perros. Todo bastante sangriento.

    Delante de la biblioteca también han instalado unos pins gigantes con las banderas de los países y territorios que participan en los Juegos. Yo he lanzado una petición para que le pongan el pin del que consiga mas medallas al toro. De momento no ha firmado nadie, pero no pierdo la esperanza. Igual es porque de momento Australia va en cabeza con 123 medallas. Quedan unos cuantos días, pero los australianos, que están en un hotel al lado de mi casa, están a tope.

    Y ya te dije que han decorado la ciudad en general, pero ahora tengo las pruebas. La primera foto la tenía guardada como “edificio feo”, mira como lo han dejado. Un antes y después en toda regla.

    En otras zonas también se han esmerado y para visitarlas se puede seguir la ruta de Perry, el toro (otroooooo) mascota de los Juegos.

    Pero no me puedo despedir hasta después de vacaciones sin enseñarte dos hallazgos que vi en el estadio de Coventry durante los Rubgy Sevens. Un e-bar de cerveza y una hamaca gigante que intenté pispar, pero no me cabía en el bolso.

    ¡Buen verano!

  • Birmingham

    Bits and Bobs

    Bits and Bobs es la expresión que tienen los ingleses para definir un cajón de sastre, un poco de esto y un poco de aquello. Viene de las cajas de herramientas de los carpinteros, pero podría ser de cualquier caja de herramientas o de esos cajones o latas o cajas y cajitas que todos tenemos. Allí ponemos todas esas cosas que no tienen nada en común pero que no sabemos cómo ordenar. Como esas bolsitas con los botones extras que te dan cuando compras alguna ropa y que el día que se te rompe o pierde el botón te vas a la mercería de la esquina a buscar uno nuevo. Porque en realidad no son cajas ni cajitas sino agujeros negros de nuestro espacio cotidiano.

    Pues este post no es un agujero negro, pero si un poco de esto y un poco de aquello en este verano un poco loco.

    Empezamos la semana con el pánico de la ola de calor que nos ha tocado a todos de pleno, pero a los ingleses los ha trastocado. Estos eran los mapas del tiempo en la televisión, rojos como el infierno. Y claro, aquí estamos acostumbrados a que sean azules o azul oscuro casi negro (como esa maravillosa película de Daniel Sánchez Arevalo) y llenos de ondas de gotitas, nubes y tormentas que acechan la isla.

    En Birmingham se echaron todos a la calle. Algunos pubs se quedaron sin reservas de cerveza, tumbonas en la calle y las fuentes y los parques a reventar. Los animales encerrados en casa. Ellos todos de uniforme y ellas, bueno ellas como siempre vestidas como para ir a una boda.

    Y es verdad que hacía mucho calor, pero vamos que yo no los veo quejarse cuando están en Tenerife a la misma temperatura con una cerveza en la mano en cualquier bar a pleno sol. Una compañera de sudores deportivos nos dio un truco: “coges una toalla, la metes en el congelador, al cabo de dos horas sacas la toalla y te mudas a Escocia”. A mí me hizo mucha gracia, pero son unos exagerados porque el tema ha durado dos días, literal. Hoy ha llovido todo el día y estamos otra vez a 15 grados…

    Eso sí, los atardeceres fueron preciosos.

    Mientras los tories han protagonizado su propia novela de los 10 negritos para buscar el reemplazo de Boris para primer ministro y líder del partido. En realidad, eran solo 8 al principio de las votaciones y ya solo quedan dos: Rishi Sunak, el antiguo ministro de economía y Liz Truss, la ministra de exteriores. Parece que Rishi, a pesar el escandalo de su mujer (¿te acuerdas de que te lo expliqué?) es el favorito, pero hasta el 5 de septiembre nos quedamos con la duda. Ahora deben votar los miembros del partido, unos 150.000 aunque no hay cifras oficiales. Y los dos candidatos se van a ir de tournée por el país para explicar sus propuestas. Si vienen a Birmingham tiemblo. La próxima convención tory se va a celebrar aquí, en el centro de convenciones en el centro de la ciudad y ya me han avisado que esto se colapsa, se blinda y se pone hasta los topes. Me veo con mi pasaporte en la boca para ir a comprar la fruta…

    Y ya falta poco mas de una semana para que empiecen los Juegos de la Commonwealth. El batón de la Queen llega al centro de Birmingham el próximo jueves. Yo iré, pero sin la pamela porque ella no viene…me parece que nos toca Charles… pereza…

    Han sido listos los del ayuntamiento y han cubierto todos los edificios en construcción, rehabilitación o proceso de destrucción con banderolas, ojos que no ven…y han puesto florecillas y demás por todas partes. Eso sí, haría falta una buena pasada con la máquina de agua a presión después del fin de semana de libre albedrio…Era el inicio del festival de jazz de la ciudad y había escenarios por todas partes. No sé porque todos los músicos que trajeron el finde tenían mil o dos mil años. A lo mejor guardan a los jóvenes para esta semana.

    Y también aproveché para ir a abrir un par de puertas con la llave de la ciudad. Un armario secreto en una joyería del Jewellery Quarter donde me enteré de que los silbatos del Titanic salieron de Birmingham, de la fabrica Acme (como los artilugios de los dibujos del correcaminos) que aun sigue en funcionamiento, un buzón mágico con ofertas en el auditorio de la ciudad y una puerta “tonta” en la galería de arte Ikon donde ponía que me echaban de menos.

  • Birmingham

    Bye, bye Boris

    Boris ha dimitido hoy como primer ministro del Reino Unido. Ha estado en el cargo 3 años y 249 días. No lo he calculado yo, pero me fio de la BBC que hoy está que se sale. Sus periodistas llevan desde las 5 de la mañana apostados a las puertas del 10 de Downing street, la residencia oficial mundialmente conocida.

    Era una noticia anunciada desde hace días ya. Se rumoreaba que iba a ser ayer, pero ha decidido consultar con su almohada. Han sido mas de 50 dimisiones dentro de su gobierno en las últimas 48 horas y ya era insostenible.

    Foto de AFP

    Las más sonadas las de su ministro de sanidad Sajid Javid, y la de su chancellor (o ministro de finanzas) Rishi Sunak. Este último siempre ha sonado como su sucesor, pero hay algo que ha manchado su ascensión. Su mujer, hija y heredera de un billonario indio, se había domiciliado en India para no tener que pagar impuestos en Reino Unido. Legal si, pero feo.

    De todas maneras, habrá que esperar un poco porque Boris, haciendo honor a su condición de koala, ha anunciado que se queda en el cargo hasta que su partido encuentre un substituto. O sea, cuando se celebre la convención tory hacia el mes de octubre.

    Algunos se han llevado las manos a la cabeza y han dicho que ni hablar, que se pire, pero ya. Entre ellos el ex primer ministro John Major. Otros dicen que se merece seguir hasta que el partido encuentre un nuevo líder, que se lo ha ganado a pulso con su gestión de la pandemia y haciendo del Brexit una realidad como anunciaron. Desde la oposición amenazan con un voto de confianza que podría forzar nuevas elecciones.

    La gracia del sistema inglés es que el partido que gana unas elecciones puede seguir gobernando hasta el final del mandato (que dura 5 años y por tanto les quedan un poco mas de 2) aunque dimita el primer ministro o el gobierno en pleno. Y es la intención que tienen. Seguir el Manifiesto de Compromiso que presentaron al electorado en 2019.

    Y para ello se pone en marcha todo el proceso para elegir a un nuevo primer ministro. Como tienen la mayoría en la Cámara de los Comunes, pueden elegir a su líder. Primero los diputados tories y luego los miembros del partido.

    Para poder ser elegido, un diputado debe ser nominado por otros 8. Con la lista de candidatos hecha empiezan las votaciones hasta que solo quedan 2. Entonces los miembros del partido deben dar su voto final antes de la fecha marcado por su 1922 Comité (órgano interno de los torys). En 2019, cuando Boris reemplazó a Theresa May, todo el proceso duró unas 6 semanas.

    Si el líder que sale de este proceso se gana la confianza de la Cámara de los Comunes, no se necesita convocar nuevas elecciones en el país.

    Habrá que esperar unas horas o unos días para ver como evoluciona el tema.

    Mientras la Queen ha tenido que salir a comprarse una nueva agenda. En la letra P, de primer ministro, ya no le quedan páginas. Boris era el número 14.

  • Birmingham

    Preparados, listos…

    Cuando llegue a Birmingham hace casi 2 años esta fecha parecía muy lejana, pero ya están aquí. En menos de 1 mes empiezan los Juegos de la Commonwealth que por primera vez se celebran en la ciudad, del 28 de julio al 8 de agosto.

    Cuenta atrás

    La Commonwealth (que literalmente significa riqueza común), es una mancomunidad voluntaria que tiene 56 países miembros (un cuarto del total de países del mundo, que se dice pronto), engloba a 2.5 billones de personas, y la Queen es reconocida como la soberana de todos ellos y su principal impulsora y promotora. El titulo no es hereditario y el futuro de esta “asociación” está muy ligado a su persona. Hay países muy chiquitines que forman parte (32 de los 42 estados mas pequeños del mundo forman parte de la Commonwealth), 19 países africanos, 8 asiáticos, algunos de los países mas grandes como Canadá, o de los mas poblados como India. Y solo 3 en Europa, Reino Unido, Malta y Chipre.

    Los Juegos de la Commonwealth, que en sus inicios se llamaban los Juegos del Imperio Británico, se celebran cada 4 años y son como unos Juegos Olímpicos y Paralímpicos, pero con algunos toques british.  Por ejemplo, entre los deportes está el criquet, el squash, los bolos sobre hierba, o el netball (solo femenino). Tienen sus ceremonias de inauguración y clausura, su antorcha, aunque se llama baton y sale del palacio de Buckingham… Y si hay suerte, la Queen da el discurso de apertura. Menos mal que ya tengo la pamela comprada…

    Pues parece que en Birmingham se ha puesto las pilas y de repente toda la ciudad ha aparecido empapelada con la imagen de la mascota. Un torito con aires gaudinianos.

    Está todo un poco patas parriba. Eso de que se nos ha echado el tiempo encima, o corre corre que no llegamos.

    En una de las zonas más bonitas, delante de la biblioteca nacional, nos han plantado una macroestructura que va a ser la tienda y los estudios de la BBC. Un horror. Para compensar han pintado un arcoíris gigante entre Chinatown y el Gay Quarter.

    Pero también hay cosas buenas y a la espera de que comiencen los juegos, se han organizado un montón de cosas en la ciudad. El festival de danza con escenarios por todos los rincones o festivales que son entre conciertos y ferias de pueblo y donde sirven ¡cerveza de Madrí!

    También se han hecho intervenciones artísticas como una en la estatua de la Reina Victoria, la llamada abuela de Europa. Un artista local ha añadido pequeñas Victorias a la original, y las ha vestido para representar los diferentes países de la Commonwealth. La abuela de la Queen visitando sus dominios.

    Una de las cosas para mi más interesantes que se han organizado es el proyecto de la llave de la ciudad. Paul Ramírez, un californiano que ya había hecho algo similar en Nueva York en 2010, ha sido el encargado. Mediante una ceremonia en el hall principal de la estación de trenes de Birmingham, se van a entregar un total de 12.000 llaves que dan acceso a lugares efímeros, exclusivos, curiosos, y normalmente inaccesibles, desde finales de mayo hasta que den inicio los juegos. Hay puertas secretas bajo los puentes del canal, un armario tras el altar de una iglesia, jardines privados, una caja con ofertas junto a la taquilla del auditorio de la ciudad…

    Este fin de semana he visitado 3. Una especie de cabina telefónica amarilla en medio de Selfridges (que es como un Corte Inglés pijo) donde al entrar puedes cambiar y seleccionar la música que se escucha en el centro. Un refugio que recorre por debajo toda la estación de trenes y que tenía más moho que 100 belenes en fila.  Y la terraza del edificio más alto de Birmingham, que aún no está acabado, y que después será exclusiva para las oficinas que estarán allí y que tiene unas vistas privilegiadas.

    Ya te contaré cuales mas visito. ¡Hay más de 30 y me queda menos de 1 mes!

  • Birmingham

    Recorriendo UK – Edimburgo

    No te voy a explicar lo que ha hecho la Queen en la celebración de su jubileo de platino este fin de semana de 4 días porque ya lo habrás visto en televisiones y periódicos a tutiplén. A mí me fascinó el paseo de su holograma en la carroza de oro y el vestido verde loro del último día. Pero eso ya cada uno que se quede con su momento histórico.

    Yo me fui a Edimburgo, que aquí pronuncian Edinbro, y me ha encantao, así, sin “d”. Y eso que la ciudad estaba a reventar de turistas.

    La primera impresión es que los escoceses se pasan a la Queen y a la familia real inglesa por el forro del tartán. Ni una banderita, ni un escaparate, nada de nada. Supongo que se explica por el mapa que me envió un amigo que es de la ciudad en el que se puede ver que, entre los escoceses, y los galeses por cierto, menos de un 25% apoya a la familia real. Eso sí, para compensar nos recomendó un super restaurante/pub que se llama Café Royal.

    El centro de Edimburgo está dividido entre lo que llaman la ciudad antigua y la ciudad nueva (patrimonio de la humanidad desde 1995), y los jardines de Princess Street son la línea que las separa. En la parte nueva están todas las tiendas típicas, la mayoría de las oficinas, los centros comerciales, los restaurantes más chic… Es aquí también donde ha crecido la ciudad hacia el mar, hacia el fiordo del rio Forth, anexionando el antiguo pueblecito pesquero de Leith que ahora es el puerto de Edimburgo. La ciudad antigua medieval, está elevada y se puede ver en uno de sus extremos el castillo, encaramado a una roca de origen volcánico. Las mejores vistas, claro, son desde la ciudad nueva.

    El eje central de la ciudad antigua es la Royal Mile, que la recorre de extremo a extremo, y en el centro está la catedral de Saint Gilles, que es el patrón de la ciudad, y que se distingue porque su cúpula tiene forma de corona. Para no ser muy monárquicos…

    Toda la Royal Mile, está plagada a ambos lados de callejones, que llaman “close”, que la conectan con la parte nueva y con las calles inferiores. Porque en Edimburgo subes y bajas, escaleras y cuestas, como si no hubiera un mañana. Dan ganas de recorrerlos todos, aunque algunos solo llevan a los cubos de basura…

    Al segundo día de llegar primero paseamos por el Union Canal que no es nada turístico, pero es muy chulo y me recordaba un poco a Birmingham.

    Luego visitamos Dean Village, que es un barrio lleno de casitas históricas alrededor de un riachuelo que se llama “Water of Leith” porque desemboca allí.

    Y entonces se nos fue la pinza y decidimos seguir el recorrido hasta el mar, hasta Leith. Unos 6 kilometrillos de nada…

    Leith es ahora un barrio de Edimburgo, pero sigue teniendo el encanto de un pueblecito pesquero y como hacia solazo pues no pusimos a andar para ir a visitar el yate real, el Britannia, que esta allí anclado desde que la Queen decidió que era muy costoso y ahora es una especie de museo. Pero, oh sorpresa, nos encontramos con la Princesa Ana, la hija de la Queen, que en su papel de contralmirante de la Royal Navy venia a inspeccionar un barco militar. Y además de sus cargos en la marina debe ser amiga de Speedy González porque a la 1 del mediodía estaba en Londres en la misa del jubileo en la Catedral de Saint Patrick y antes de las 4 ¡se plantó en Leith!

    Por la tarde tocó visita al monumento a Nelson, que esta en una colina de la ciudad nueva. Tiene también magnificas vistas de la parte antigua y de uno de mis edificios preferidos. Uno que aún está en construcción en la ciudad nueva y tiene una especie de espiral acabada en pirulí. Allí también vi un nuevo concepto de guía turística, el cab-arette, que usando un juego de palabras viene a ser una dominatrix que te lleva en taxi por la ciudad. Quizás la próxima vez.

    Y antes de dormir, el colofón. En el barrio de Grassmarket me encontré a mi propia Queen que había salido de fiesta con su corgi y toda su guardia real.

    El sábado nos hicimos los locales y nos plantamos en uno de esos festivales que tanto gustan a los británicos, con música, comida y tiendecillas. Un símbolo real abandonado, un par de adquisiciones en los brocantes para mi colección, un perro con cascos anti-ruido, y un stand pro-Europa.  

    Luego la visita obligada al Museo Nacional que vale mucho la pena, y al cementerio Greyfriar donde las sábanas de tienden sobre las tumbas.

    Para acabar, aprovechando el super día de sol y que no se hace de noche hasta las 11, subimos a Artur’s Seat. Un grupo de colinas que se elevan mas de 250 metros sobre la ciudad. El nombre podría venir de las leyendas del Rey Arturo pero también derivar de la palabra “archer” o arquero, porque era uno de los puntos de defensa de la ciudad. Más vistas.

    Y como colofón del finde, visita al castillo que domina la ciudad y que ya se prepara para el famoso Festival de Edimburgo que empieza en menos de dos meses.

    Lo dicho, me ha encantao. ¡Volveré!

  • Birmingham

    Solo faltan 24 horas

    Si, por fin ha llegado el día. Mañana es el jubileo ¡de platino! de la Queen. 70 años en el trono lleva la tía. Y claro, el país se ha vuelto un poco loco.

    Hay banderas por todas partes, en las calles y en los balcones. En Birmingham las banderas son pequeñitas y los anuncios grandes…

    Los vecinos se juntan para festejar. En mi grupo de edificios han montado un picnic con dj.

    Los escaparates de las tiendas se han transformado para rendirle homenaje. Se han creado productos especiales y en los supermercados hay ofertas para celebrar la fecha. Que parece ser que tiene que ser a base de pasteles y galletas…

    Gente llegada de todo el país e incluso el extranjero, llevan ya dos días acampados en la avenida que lleva al palacio de Buckingham para verla pasar cuando llegue mañana montada en su carroza dorada, la misma que ha utilizado en cada jubileo.

    La carroza. Imagen de BirminghamLive.

    Yo ya me he comprado el monopoly edición Queen pero estoy ansiosa por que saquen ya la taza conmemorativa para añadirla a la colección. Y ya tengo nueva caja de costura…

    Los chocolates de dentro de los guardo!

    Gran parte de la alegría de los graciosos súbditos de su majestad se debe a que nos ha dado dos días de fiesta nacional, mañana jueves y el viernes. Y claro, los que son más de celebrar en la intimidad se han pillado un avión y se han pirado donde hay sol y cerveza más barata que siempre ayuda para entonar canticos.

    Bueno, los que han podido porque se ha montado un cipostio considerable en los aeropuertos ingleses con cientos de vuelos cancelados y hasta 4 horas de cola para pasar la seguridad. A los días de fiesta del jubileo se suman las vacaciones escolares, y muchos ingleses se van de vacaciones por primera vez desde la pandemia. Han estado ahorrando y pagando las vacaciones a plazos la mayoría, que eso aquí se estila mucho.

    Los aeropuertos y algunas aerolíneas llevan meses sufriendo falta de personal y esta semana se han colapsado. Dicen que desde la pandemia el personal busca trabajos que no se vean afectados si volvemos a una situación de confinamiento y los que si quieren probar necesitan meses de entrenamiento y controles de seguridad. El caos vamos.

    Y caos económico es lo que argumenta nuestro amigo Boris para seguir en el cargo después de las nuevas averiguaciones del escándalo del partygate. Dice que sería irresponsable por su parte dejar su trabajo a medias cuando hay tanta presión económica en el país. Verás la que va a montar en Downing Street para celebrar el jubileo…

    Y yo, como no tengo tienda de campaña para reservar primera fila en Buckingham, he decido irme a celebrar los 70 años de Elizabeth en el trono a su querida Escocia. Alguien tiene que cuidar de Balmoral. Y como no me voy a Ruanda, 😉,  ¡La semana que viene te cuento!